Wolfenstein: The New Order

Wolfenstein: The New Order

El regreso a lo grande de un gran clásico

El nuevo Wolfenstein: The New Order es uno de los shooter en primera persona más divertidos que he podido probar recientemente. Será mejor o peor, tendrá suficiente calidad gráfica o no la tendrá, pero divertido, lo que se dice divertido, lo es un rato. Y es que si sumas la diversión inherente que tiene el hecho de matar “natzis” y una alta intensidad que se mantiene la mayor parte del tiempo, entonces logras un juego de acción que, sencillamente, funciona. Ver descripción completa

PROS

  • Divertido e intenso
  • Largo y variado
  • Disparar a los “natzis”

CONTRAS

  • La IA falla a veces, mejor juégalo en difícil

Muy bueno
8

El nuevo Wolfenstein: The New Order es uno de los shooter en primera persona más divertidos que he podido probar recientemente. Será mejor o peor, tendrá suficiente calidad gráfica o no la tendrá, pero divertido, lo que se dice divertido, lo es un rato. Y es que si sumas la diversión inherente que tiene el hecho de matar “natzis” y una alta intensidad que se mantiene la mayor parte del tiempo, entonces logras un juego de acción que, sencillamente, funciona.

¡Qué divertido es matar “natzis”!

Crear un buen juego de acción en primera persona es tremendamente difícil. Se puede caer en el error de pensar que todo es cosa de poner armas, enemigos, unos niveles y ¡hala a disparar! Pero nada más lejos de la realidad. Un buen shooter se compone de muchos pequeños detalles separados que deben coordinarse entre sí a la perfección. Un leve desajuste en uno de ellos y ese brillante juego termina siendo un “otro más”.

Wolfenstein logra ese equilibrio tan ansiado. Desde el control y el acertado sistema de selección de armas, pasando por unos gráficos de buena calidad con un excelente rendimiento, finalizando en las mil y una situaciones diferentes e interesantes que la aventura te va proponiendo según avanzas. Wolfenstein: The New Order no inventa la rueda, pero la diversión que otorga, gracias a una mezcla casi perfecta de todas sus partes, compensa los pocos defectos que tiene.

Otra de las virtudes del nuevo Wolfenstein es su amor al estilo del FPS más clásico. Vuelve el héroe que puede cargar mil armas a la vez, el que dispara con precisión, el que no tiene vida ni escudos infinitos, el que tiene que recoger munición y botiquines para sobrevivir, o buscar llaves para abrir puertas… este juego gustará especialmente a los jugadores más habituales del género, pero también a los que estén cansados de ese aura de realidad que se supone debe tener cualquier buen juego de acción que se precie.

Quizá uno de los puntos más acertados de Wolfenstein es el uso de las armas y la variedad de éstas. Es un juego que no quiere poner limitaciones al jugador sino que le da todas las herramientas disponibles para que sea él quien elija cómo afrontar los desafíos. Por ejemplo, tienes una buena pistola semiautomática, pero a la que además puedes acoplar un silenciador para eliminar nazis en silencio. También puedes disparar a dos manos (todas las armas lo permiten) y gastar munición como un cosaco causando la máxima destrucción. Tu decides. ¿Quieres matar a cuchillazos? Puedes. ¿Recoger la torreta aniquiladora? Puedes. ¿Usar la cortadora láser? Puedes. ¿Lanzar y devolver granadas? Por supuesto.

Control fino, fino

El control de Wolfenstein es de lo mejor que he probado en un FPS desde hace tiempo. Está equilibrado y ajustado al milímetro. Funciona bien, se apunta bien, la velocidad de movimiento es la apropiada (ni muy rápido ni muy lento), el personaje hace mil y una acciones sin que sea engorroso hacerlo (y si lo necesitas las ayudas en pantalla están ahí sin molestar). El control en consolas es especialmente bueno, y gracias a la suavidad de pantalla se consigue una respuesta perfecta.

La herramienta cortadora láser da pie a momentos de puzle bastante interesantes. Con este “arma” puedes abrirte paso y cortar algunas paredes o rejas, útil también si quieres atajar camino, o colarte sigilosamente.

El uso de la doble arma, que se dispara cada una con su propio botón/gatillo, da lugar a algunas escenas sencillas pero brillantes. Como cuando escalas en rappel y debes disparar con una u otra mano según cual sea la que tienes libre.

Eso sí, algo que no me ha acabado de gustar es el sistema para recoger objetos y munición. No es automático, pasando por encima, como es habitual… Tienes que apuntar con la mirilla y pulsar un botón para cogerlo todo (al estilo de, por ejemplo, Fallout). Esto corta un poco el ritmo de juego, obligándote a pasearte por el escenario lleno de cadáveres para recoger tu botín en forma de botiquines y blindaje. Aún peor, es difícil hacer esto en mitad de la acción, rodeado de disparos, cuando vas corto de munición.

Excelente diseño artístico

Wolfenstein The New Order es visualmente muy atractivo. El motor gráfico id Tech 5 consigue impresionar aunque no sea realmente un motor de nueva generación. Lo consigue primero gracias a una suavidad de pantalla espectacular, y un rendimiento que no flaquea nunca. Segundo porque lo acompaña un diseño artístico brillante y original, que le da una vuelta de tuerca a la franquicia mezclando algo viejo y algo nuevo.

Seguro que lo que más te gustará serán los enemigos nazis. Además de los soldados rasos el juego ofrece una buena cantidad de variantes armadas o robóticas de éstos. Los enemigos y robots más grandes se destrozan poco a poco según les disparas, creando una buena cantidad de chatarra que se desperdiga por el suelo.

Pero si de algo puede sacar pecho Wolfenstein es de atrapar al jugador con su efectivo sistema para mostrar las escenas más violentas desde un punto de vista en primera persona híper real. Todo el juego lo vives desde el punto de vista de Blazkowicz, pero además hay varios momentos tensos y terribles que los vives con especial intensidad. No voy a revelar nada para no estropear las sorpresas, pero una de esas escenas hace cambiar el curso de historia. Lo que te da además una buena excusa para repetir el juego eligiendo el “otro camino”.

Aunque el apartado gráfico es impecable, el sonoro flaquea en la postproducción. El sonido de explosiones y disparos es brillante pero hay un detalle que destroza la inmersión de juego. El volumen de las voces está bajísimo, es una pena porque no se oye a los protagonistas hablar ni a los nazis hablar cuando hay disparos de por medio. Se hace imprescindible activar los subtítulos forzados para enterarse de todo.

Conclusión

Wolfenstein The New Order me ha hecho recuperar la fe en los FPS. Cansado de un género que ahora se divide o en juegos realistas o en juegos de explosiones sin sentido, Wolfenstein me devuelve lo que habíamos olvidado en el camino: diversión. Wolfenstein es tremendamente divertido e intenso, te divierten las armas y disparar, te divierten las escenas de calma y las de tormenta, te divierten los pequeños pero inteligentes puzles, los nazis, los robots y la historia, y que no se toma en serio a sí mismo, te divierte durante horas y horas… y eso es lo que importa. Los tiros y las explosiones SON divertidos, y muchos otros juegos se han olvidado de esto buscando un realismos que no siempre hace falta. Wolfenstein no se olvida y por eso es un buen juego.